Manualidades con piedras, maderas o papel

En la decoración con flores secas son imprescindibles los cuadros. Para realizarlos hemos de disponer de flores variadas, papel, cola, pincel y un marco. En primer lugar, se realiza la composición sobre el papel, para elegir un diseño. Cuando hemos encontrado el que queremos, se extiende la cola con un pincel y se colocan las flores con cuidado. Para lograr cuadros más originales se puede sustituir el papel liso por papel granulado. El paso final es colocar un cristal encima y un marco. Esto lo podemos realizar nosotros mismos o acudir a una tienda especializada.

El mismo procedimiento lo realizaremos para decorar cajas o tarjetas. En estos casos, la flor se pega directamente a la superficie. En el caso de las bandejas, además, se colocará un cristal encima de la composición para protegerla.

Decorando objetos de latón y metal se puede dar un tono rústico al hogar; lecheras o regaderas viejas pueden restaurarse: se pintan y, a continuación, se pegan las flores.

Otras opciones atractivas

Para decorar velas necesitamos: velas, parafina transparente, flores, espátula y un cazo para calentar agua. En primer lugar, se calienta la espátula. Tras colocar la flor en el lugar que queramos de la vela, se aplasta la espátula, que, al estar caliente, permitirá que la cera se derrita lo suficiente para que la flor quede unida.

En el cazo se funde la parafina al baño María. Cuando está totalmente líquida, se introduce la vela hasta que se cubra por una película, que protegerá la flor seca y dará brillo. No es conveniente mantenerla mucho tiempo porque se cubrirá más de la cuenta adquiriendo un tono opaco.

Las flores secas, sin prensar, también se pueden utilizar como ambientador: tras secarlas, se introducen en saquitos de tela y se pueden colocar tanto en estanterías como en el interior de los armarios roperos. Otra opción consiste en elaborar popurrí para decorar y perfumar.

Si tenéis algún tipo de duda para secar vuestras hojas podéis leer "este blog".