Ambiente Chill Out
El salón es el lugar en el que más tiempo pasamos. Si pretendemos que nuestra casa sea capaz de transmitir sensaciones de armonía y estabilidad, debemos escoger una decoración en la que se refleje nuestra personalidad de cara al exterior, pues nada dice más de una persona que su percepción de lo circundante. A este propósito responde el cada
vez más extendido estilo Chill Out, una denominación que tiene su origen en el propio saber hacer y sentir de la persona. Así fue como surgió con la explosión de las culturas de finales de los años 70, especialmente las procedentes de de África y Asia.
La música como conductora del espíritu jugó un gran papel pues, a través de ella, se conseguía una unión con nuestro ‘yo’ interior y se alcanzaba el auténtico subjetivismo. El Chill Out nació como un lugar al que acudir para refrescar nuestro estado de ánimo. Este emplazamiento describía un lugar tranquilo, alejado del ruido y con música calmada de sonidos sostenidos; la disposición consistía en hallar el máximo confort, por lo que se echó mano de cojines, pufs, luz tenue, aromas, etc.