Futones
La cama es sin duda el lugar de descanso por excelencia. Sustituir el tradicional colchón por un futón de líneas orientales puede ser la mejor forma de convertir nuestro dormitorio en un santuario de paz. De todos es sabido que la cultura oriental se relaciona con la calma y la serenidad, es por ello que desde Occidente se busca cada vez más acercarse a este tipo de filosofía de vida para escapar del estrés en el que a veces nos encontramos inmersos.
La palabra futón es originaria de Japón y hace referencia a todo aquello que está relacionado con dormir; y eso es lo que todos necesitamos un buen lugar donde descansar. Si eres amante de lo oriental y quieres sentirte como una verdadera geisha, lee con atención lo que te contamos en este reportaje.
El futón occidental
El shikibuton fue importado por Occidente en los años 70 revolucionando el descanso y creando un nuevo estilo. A lo largo del tiempo este sistema de descanso japonés ha ido evolucionando hasta convertirse en lo que hoy es conocido como futón occidental.
Aunque los futones occidentales están absolutamente inspirados en los japoneses, es cierto que existen algunas diferencias que debes conocer. Mientras los colchones orientales están al ras del suelo y no poseen ningún tipo de relleno, los occidentales contienen generalmente una mezcla de espuma y algodón que los acerca más a la apariencia del colchón tradicional; además, el occidental está sustentado por una especie de bastidor.
Otra diferencia entre el futón oriental y occidental es que el primero puede ser plegado y guardado durante el día para permitir otros usos de la habitación, mientras que el segundo es un elemento fijo imposible de camuflar. Lo que ambos, tanto el oriental como el occidental, poseen en común es su relación directa con la salud. Numerosos médicos naturistas recomiendan este tipo de colchones para evitar pinzamientos vertebrales y otros problemas de espalda gracias a que favorecen una posición respetuosa con tu anatomía.